
Dedicado al aficionado español cara al momentazo de hoy en Viena (lectura imprescindible):
“Con ustedes, con nosotros: un momento para la historia…Hoy, en el transcurso de estas horas lentas y espesas que conducen al partido, se respira la importancia de esos días irrepetibles en los que años después recuerdas lo que almorzaste, el sol que iluminaba y hasta el nombre de tu pareja. Hoy conviene saborearlo todo como si fuera el último día de nuestra vida de perdedores, y digo en el fútbol, pero ustedes digan lo que quieran.
Para hacer más amena la espera recomiendo imaginarse futbolista y, luego de un suave paseo matutino, repasar mentalmente la táctica. Aconsejo baño y masaje, comida ligera y siesta profunda. Después, siempre en chanclas que liberen a nuestros diez pequeños artistas, sugiero chocar manos y jalearse por los pasillos y las piscinas. Por último, desdoblar la camiseta roja con ritual sagrado y entrar en ella como se penetra en un traje de astronauta, porque vamos a la luna.
No debe asustarnos nada. Hay quien teme porque nos declaran favoritos hasta los alemanes. Como si ese reconocimiento escondiera una trampa mortal, como si fuera peligroso ser mejor y que lo admitan. Es una vieja superstición y un antiguo complejo. Querríamos ser humildes y enfrentarnos a un equipo formidable porque así la derrota dolería menos. Querríamos no arriesgar nada, no sufrir, ocultarnos tras la grandeza del rival, la terrible Alemania, los que ganan siempre.
Sin embargo, se da la circunstancia de que el equipo formidable somos nosotros y de que esta vez el país grande es el nuestro y ya se ha gastado la calderilla en banderas. Ser favoritos, entonces, debe ser un orgullo que haga retumbar el Prater y que erice la piel de los ogros germanos. Somos mejores, y aunque eso no asegura el triunfo porque hay meteoritos en el cosmos, no debe impedir la alegría…No es un drama. Es una final. Nuestro final. Y lo escribimos nosotros.” (Juanma Trueba, AS).

Dijo Xavi el otro dia: “Si hacemos un partido medianamente bueno, seremos campeones”. No dijo “un partidazo” o “Un mal partido de ellos y que nosotros tengamos suerte….”, no, que va, dijo esta “barbaridad”. ¡Ole tus cojones, Xavi!. Por fin en el futbol español, a nivel de seleccion absoluta, se acabo el complejo atavico gilipollas. Ya son Rafa Nadal y la “Armada” en la Davis, los Chicos de Oro del basket, los campeones del mundo de balonmano con un par, son Alberto Contador, son los motoristas, son Fernando Alonso, son chic@s medallistas olimpic@s de todos los deportes y clases…Resumiendo: en ningun deporte queda un español que defienda nuestra bandera y no se le pueda decir: “Ser español ya no es una excusa, es una responsabilidad”. Estos chicos lo han comprendido. Esta noche van a levantar la Copa en las narices de Alemania. Tengo la piel de gallina mientras escribo esto. Prater, Viena, 20:45h, ¡¡A por ellos, oe!!. ¡¡ES-PA-ÑA!!. Aqui os dejo los penaltis del España-Italia, el dia que lo cambio todo.














































