
El final de la aventura que comenzara en aquella lejana batalla de las Tierras Rotas hace ya tiempo, llego este ultimo finde de partida. Los personajes lograron su objetivo, aunque las recompensas no fueron completas, azucar y sal. La aventura tuvo escenarios muy diferentes. En el interior de la caverna del Puercoespin, los kobolds recibieron en su guarida a los nuestros con vitores. El objetivo siguiente era esa gruta del tesoro donde el que entraba no volvia. Resulto una sala con mucha trampa (que emparedaba) y en la que los nuestros rescataron el tesoro que pudieron. Reparto de oro y joyas, y marchando para el Portal Dimensional de Shaldrissa (acceded a la seccion D&D para entender nuestro relato mejor).
La rampa de subida resulto una trampa de la hechicera, que con un campo magico de fuerza, detuvo al grupo, obligandole a jugarse el tesoro hasta ese momento recaudado a 10 enigmas del mundo de D&D. Xena no se ha empollado precisamente el manual del jugador a conciencia, asi que se salvo mal que bien el honor, y con ello solo la mitad del tesoro en MO, gemas y joyas, y el resto se evaporo magicamente. Los nuestro cruzaron mucho mas ligeros de peso el portal, apareciendo en las lejanas tierra de los Pantanos Malpheggi, hogar de los hombres-lagarto y donde se encondian los objetivos de nuestra mision.
Todo el resto de aventura transcurriria por el exterior del Wilderness. A lo lejos se desitinguian los muro de la imponente fortaleza de la hechicera. Por el camino, repleto de pantanos donde moraban numerosos muertos-vivientes a causa de los muchos caidos en una antigua batalla (trabajo sobrado -y peligroso para nuestro clerigo con drenadores de energia como oponentes tipo wraith o wight-), los personajes no tuvieron camino comodo y rapido precisamente.
Los nuestros se encontraron con una comando de darokineses, al que acompañaron para asaltar el embarcadero (por el camino perdian alguna unidad de este grupo), y en una chalupa amarrada, marchar hacia puertos seguros, a un dia de navegacion. El asalto a la fortaleza era una quimera. Quizas en otra ocasion…Asi los nuestros llegaron a muelle seguro en los “Cinco Señorios”. Era el final?. No!.
El grupo supo que Ornâroth y Grûmfeld iban a bordo de una nave que se dirigia hacia el Baronato para ayudar a los caoticos en la Guerra del Ducado. Fuerzas navales aliadas ofrecieron la posiblidad de embarcar para capturar la nave en alta mar, y el grupo la acepto. Tras un dia de navegacion, el encuentro entre las naos tuvo lugar. Una divertida batalla naval, otra nueva experiencia de este “Puercoespin” lleno de imaginacion gracias a Fot Aël.
Los legales supieron combatir mejor en el abordaje y tomaron la nave enemiga. Uno de los generales se suicidaba en su camarote, el otro combatio hasta la muerte. Al regreso a puerto, con la mision cumplida, los nuestros se lamen las herdidas y comienzan a repartirse el tesoro comun. Afortunadamente, el veterano enano Gloin, el eficaz clerigo Darrok, el ladron Aglarond Shadowalker, la elfa Elwyn y Morwail, el guerrero, vivieron para contarlo.
Les esperan en el futuro el anunciado “Las Cuatro Joyas”, dungeon multiescenario aun en construccion (ya queda menos).
¡¡Espada y conjuro!!.




































Lo más destacado de ésta última sesión, fue sin duda el rosario de expulsiones de muertos- vivientes por parte de Darrok el clérigo (recordemos que eran de los que quitaban niveles de energía). Y por otro lado, lo del abordaje entre barcos…pues ya iba siendo hora de tener alguno. A ver esas “4 Joyas”.