Saben los buenos aventueros que en esos dungeons de Iluvatar (por no decir “Dios”) repartidos por todo Mystara, hay momentos en los que antes de conseguir los objetivos, hay que combatir duro con mucho monstruo complicadete. Antes del dragon final, vienen los “comepuntos de golpe”. Ayer fue uno de esos dias…
El grupo tuvo dos combates muy duros en el Castillo Pinkestoke. El primero de ellos viniendo de cargarse a la serpiente gigante tipo “Conan, el barbaro” (ya sabeis que esta es una aventura-homenaje a la saga). Tras escarceos con buenos guardias, alguno de ellos muy habiles espadachines, se llega a la llamada “Catedral”, donde se celebrarba un rito parecido a una misa. El grupo preparo lo mejorcito de su arsenal con magia de la elfa Elwyn, y la primera linea formada por Gloin, el enano, Morwail, el guerraro y Darrok, el clerigo de la orden de la Dama del lago, dispuestos a rematar lo que hubiera. Seitanë, la ladrona, preparada con el arco para despachar lo que se moviera.
La elfa uso un poderosisimo conjuro llamado “Muro de hielo”, que barrio literalmente como la ventisca del norte toda la amplia sala, dejando cadaveres a su paso. Entre ellos destacar a uno de los caballeros de la Dama Protectora de esta plaza, un tal O’Rourke, que no pudo decir ni pio. Luego Seitanë uso y bien su daga ante el intento ultimo del Gran Sacerdote de usar su conjuro de “Paralisis” contra nosotros.
El 2º gran combate tuvo lugar en la parte baja del castillo, junto a las cocinas. En una sala encontraron buena resistencia de un par de poderosos piratas de Hojah que estaban llegando a algun acuerdo corsario con oficiales de Bellayne. La lucha fue dura, y el daño mucho. Ni Morwail ni Gloin tuvieron un buen dia, y eso se noto, usando el grupo en numerosas ocasiones las curaciones.
El grupo encontro entonces un portal magico cerrado en una habitacion. Registrandolo, el portal se activo (quizas algun tipo de trampa) y de el surgieron 2 enormes trolls. Estos monstruos regeneran, llegado un momento en que sangran, el daño recibido, lo que alarga la lucha. Darrok, el clerigo tullido, sufrio y bien los ataques de estas bestias, dejandole al borde mismo de la muerte (1 PG), y teniendo que retirarse del combate para poder luchar otro dia. La protagonista de la lucha fue una inesperada Melinda. La chiquilla que debemos proteger, siempre bien resguarda de cualquier lucha (de momento, que todos recordamos su “resurreccion”), utilizo su honda como si de David contra Goliath se tratara, y dio el golpe final a los ataques de los personajes. Yo no lo dudo, el dia que Darrok nos deje, hay que fichar a esta joven promesa (ya que es de clase clerigo al ser una sacerdotisa). Despues a lamerse las heridas y beberse las pociones. El daño fue mucho, el tesoro poco.
¡¡ESPADA Y CONJURO!!





































Fue un dungeon correoso: los soldados acertaban casi siempre, y el tesoro casi inexistente. Lo peor, la lucha contra los 2 trolls, costó Dios y ayuda. El grupo tuvo altibajos - ni Glóin ni Morwail tuvieron su día-, aunque Elwyn nos volvió a salvar, espectacular su conjuro de hielo en la capilla.