
Pensabamos en un principio, que esta segunda jornada de dungeons jugando “El Puercoespin” podia ser tarde de entierro. La cosa para nada resulto tan tetrica, e incluso, podriamos decir que resulto exitosa. Fue una clase magistral para Xena de los que deben ser aventuras en dungeon cerrado, de buen uso de las habilidades de los personajes, tesoro, espada, conjuros y daño.
El objetivo en la “Guarida de los Traidores” es llevar la cabeza de los dos comandantes renegados (Bluodan y Thorsten) para reclamar despues la recompensa. El grupo encontro varios enemigos de cuidado en su camino antes del gran combate del dia (un minotauro, bugbears…) y sobre todo orcos, kobolds y toda esa purrala de caoticos que nos hacen la vida imposible con los PG contados y las curaciones racionadas.
Eso si, fue una buena tarde para hacernos con objetos magicos para los personajes noveles: La elfa Arwen posee ya un buen escudo+1 y un interesante yelmo de lectura de magia e idiomas, un curioso artilugio. El ladron Aglarond saco una buena espada+1 (de las “tontas”, pero no le va a hacer ascos). Aglarond tuvo muy mala suerte en una tirada con una armadura de cuero+1 (un regalo de la Hidra para los ladrones) que resulto estar maldita y le dio un calambrazo que lo dejo muy malherido. Nuestro ladron se bebio un “barril” de pociones de curacion durante la aventura.
Tras varios interrogatorios, el grupo llego hasta uno de sus objetivos, el Coronel Bluodan. El enano Gloin y el guerrero Morwail habian estado muy fallones con los ataques toda la tarde, pero a Bluodan le dieron lo suyo en 3 asaltos, trabajo de precision. Darrok, el clerigo, trabajo mas de sanador que de otra cosa, y ayudo a Arwen en los conjuros de ataque con su “Paralisis”. La elfa uso bien sobre todo su “Sueño”. Buena tarde tuvo Aglarond con sus habilidades de ladron.
La aventura concluyo de momento con un curioso encuentro, un mago de nombre Timoteo (de alineamiento legal) que huia de la matanza de su grupo por el otro objetivo del dungeon, el General. No dispone de equipo ni de su fundamental libro de conjuros. Tras entregarle una daga para su defensa, se unio al grupo. Por el camino aparecieron unos orcos y ya estamos sacando las armas…
¡¡Espada y conjuro!!.




































Fue una partida interesante, la verdad. Es cierto lo de Aglarond, tuvo muy mala suerte el chaval (yo lo vi más de una vez en el filo de la navaja). Por lo demás, Glóin y Morwail parecía que se habían olvidado de luchar, hasta el combate con Bluodan (espectacular). Xena ya le va cogiendo el truco a esto de las aventuras en dungeon cerrado, como bien dices, y Darrok hizo de bombero más que de clérigo. Con lo del mago perdido y lo del general aún por resolver, el dungeon se está poniendo interesante. A ver si no tenemos que lamentar muertes prematuras…