
Al mas puro estilo de Washington Irving, fuimos Xena y un servidor a descubrir (en mi caso redescubrir) las maravillas de Granada, especialmente la Alhambra, maravilla de las maravillas, lo diga un comite gilipollas que dictamine si algo es considerado “maravilla del mundo” o se queda en edificio normalito. Esa calle de las teterias, esa lampara de Ali-baba, esas tapas monumentales, el Darro…En fin, que nos dio penita volver. Aqui os dejamos unas instantaneas. Por supuesto, no puedo mas que recomendaros la visita si no habeis ido. “Dale limosna, mujer, que no hay en la vida nada, como la pena de ser ciego en Granada”…







































de las ciudades más bonitas de España. Además es donde mi santa y yo nos decidimos.
Me alegro de vuestro viaje.